Caída del muro de Berlín
Al notar que ya no se podía intentar más en un sistema ineficiente, Mijaíl Gorbachov aceptó derribar el muro que existía entre Oriente y Occidente, se abrieron sus fronteras después de 28 años de estar fragmentados.
El mismo sirvió para prevenir la emigración masiva que marcó a la República Federal Alemana y al bloque comunista durante el período posterior a la 2da Guerra Mundial.
Se extendía a lo largo de 45 kilómetros y, según la Fiscalía de Berlín, fallecieron 270 personas tratando de cruzar el muro, aunque se desconoce realmente la cifra exacta.
Cuando cayó el muro de Berlín, millones de personas se citaron ante la puerta de Brandemburgo, con martillo y herramientas rudimentarias.
Fue un día de euforia y alegría a nivel mundial.
El 6 de noviembre, el ministro de Interior publicó un borrador de nuevas regulaciones de viaje, lo que ocasionó, "cambios cosméticos" a la política de la Era Honecker, dejando el proceso de aprobación fue opacado y manteniendo, un "incierto" acceso a la moneda extranjera.
El 18 de octubre de 1989, Erich Honecker, secretario general del Partido Socialista Unificado de Alemania (SED, por sus siglas en alemán), renunció. Honecker se encontraba seriamente enfermo y aquellos que buscaban reemplazarlo en sus funciones, esperaban, en un principio, una solución "biológica". Sin embargo, en octubre, estaban convencidos de que situación política y económica, era demasiado grave.
En compañía del muro, se creó la "franja de la muerte", formada por un foso, una alambrada, una carretera por la que circulaban frecuentemente vehículos militares, sistemas de alarma, armas automáticas, torres de vigilancia y patrullas acompañadas por perros las 24 horas del día. Intentar escapar era parecido a jugar a la ruleta rusa con el depósito cargado de balas. Aun así, fueron muchos los que lo intentaron.
En 1975, 43 kilómetros del muro estaban acompañados de las medidas de seguridad de la franja de la muerte, y el resto estaba protegido por vallas.
Unos días antes de la apertura del Muro, el 4 de noviembre, otros cientos de miles de personas se manifestaron en Alexanderplatz, en Berlín oriental, pidiendo una reforma democrática, en la que fue una de las movilizaciones más importantes de la RDA.
Como parte de estas protestas, los alemanes del Este comenzaron a exigir que se les permitiera cruzar a Alemania Occidental y para el gobierno comunista fue cada vez más difícil detener esos llamados.
El 9 de noviembre, el anuncio de un alto funcionario de Alemania Oriental precipitó la caída del Muro.
En compañía del muro, se creó la "franja de la muerte", formada por un foso, una alambrada, una carretera por la que circulaban frecuentemente vehículos militares, sistemas de alarma, armas automáticas, torres de vigilancia y patrullas acompañadas por perros las 24 horas del día. Intentar escapar era parecido a jugar a la ruleta rusa con el depósito cargado de balas. Aun así, fueron muchos los que lo intentaron.
En 1975, 43 kilómetros del muro estaban acompañados de las medidas de seguridad de la franja de la muerte, y el resto estaba protegido por vallas.
Unos días antes de la apertura del Muro, el 4 de noviembre, otros cientos de miles de personas se manifestaron en Alexanderplatz, en Berlín oriental, pidiendo una reforma democrática, en la que fue una de las movilizaciones más importantes de la RDA.
Como parte de estas protestas, los alemanes del Este comenzaron a exigir que se les permitiera cruzar a Alemania Occidental y para el gobierno comunista fue cada vez más difícil detener esos llamados.
El 9 de noviembre, el anuncio de un alto funcionario de Alemania Oriental precipitó la caída del Muro.
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